sábado, 27 de diciembre de 2025

Lecturas de fin de semana: ¡Astrid!



Última lectura del año... aunque esta vez será una relectura, porque conseguí este libro el mes pasado. Pero es una de las mejores lecturas que tuve en este 2025 que se nos va, así que para mí releerla será un cierre con broche de oro.

Para empezar, esta es la primera obra de Arkaitz González que leí, razón por la cual descubrir un nuevo autor siempre es bienvenido. Sobre la obra en sí, Astrid nació hace una década en forma de tiras cómicas en sus redes sociales (que dejo abajo para que entren a curiosear), pero este año dio su salto al formato de novela gráfica, de la mano de la editorial española Fandogamia. A simple vista es la historia de la niña protagonista, una preadolescente que vive una vida costumbrista con su hermano Marco y sus mamás, Eva y Bárbara... o sea, no esperemos la clásica historieta donde haya infantes que vivan trepidantes aventuras llenas de emociones y peligros ante malvados villanos porque el argumento no irá por ese lado... y habiendo muchas obras y series que exploran esa temática, eso no plantea ningún problema. González desarrolla una historia ambiciosa dentro de la premisa establecida, con la mudanza de la familia a un nuevo barrio, donde los hermanos harán nuevas amistades y se crearán nuevos vínculos sociales. A lo largo de más de cien páginas se van desarrollando esos vínculos y se va desmenuzando una trama que trata temas puntuales como el amor y la amistad, y también la discriminación, los prejuicios y las dificultades que afrontan las familias que la sociedad considera como no convencionales. El eje principal de la historia es la amistad que surge entre Astrid y Lý, una chica con la cual habrá un antes y un después en la vida de la protagonista. Aunque hay mucho humor y diálogos muy divertidos, también hay lugar para escenas agridulces y momentos que pondrán a prueba la sensibilidad de los lectores. Como en la vida real, hay un antes y un después, parte de la experiencia de crecer e ir dejando la inocencia que uno tiene en su infancia.




En cuanto a la narrativa, el dibujo es ágil y fresco, siempre de la mano del guión y los diálogos. Hay una construcción seria y realista en el diseño de los personajes y su entorno, pero también hay espacio para rasgos más caricaturescos en los momento más humorísticos. Y pesar de ser más de cien páginas no se hace lenta la lectura, pero tampoco se hace "rápida", por lo que no hay excusas para los lectores perezosos. La única contra que encontré no está en la obra en sí, sino en el simple detalle que tuve que pedirla por correo... estaría bueno que las librerías y comiquerías argentinas estén atentos al material editado por Fandogamia en un futuro cercano.





Sin dudas me gustó mucho leer ¡Astrid!, y ojalá tenga una segunda parte en un futuro cercano, además de estar atento ante otras obras de su autor. ¡Feliz 2026 para el público presente!



Instagram de Arkaitz González

domingo, 6 de julio de 2025

Lecturas de fin de semana: Mafalda inédita



Ya que hablamos el otro día del fin del vínculo de la obra de Quino con Ediciones de la Flor, creo que es el momento justo para revisitar a este personaje tan querido por todos nosotros. Y para ello opté por el libro en el cual la editorial reunió casi todo el material que, por diversas razones, está ausente de los diez volúmenes que reúnen la obra en sí.

Como también ocurrió con otros personajes icónicos de todo el mundo, Mafalda inédita es esa joyita que no busca ser perfecta, pero sí completista. Podemos ver los orígenes de la tira en sí, de su personaje protagónico y las primeras apariciones de sus amigos Felipe y Manolito dentro de todas las tiras que se publicaron originalmente en la revista Primera Plana y que quedaron totalmente fuera del Volumen 1; ahí se puede ver todo el potencial de la tira, tal como la terminamos conociendo gracias a los libros. A dicho material le siguen las tiras de la etapa publicada en el periódico El Mundo que quedaron fuera de toda recopilación por incluir temas demasiado puntuales como para ser entendidos en años posteriores, ya sean noticias del día o hechos puntuales de la historia. El libro se completa con el material inédito de cuando Mafalda se publicaba en Siete Días Ilustrados (sobre todo sus encabezados de cada página), más las apariciones "póstumas" que la niña y/o sus amigos hicieron tras el fin de la tira, generalmente por razones humanitarias. Gran parte del libro incluye una extensa explicación histórica de los hechos nacionales y mundiales que fueron ocurriendo durante la casi década en la que Mafalda hizo carrera, lo cual permite entender el contexto (y a veces los remates) de la mayoría de las tiras: la Guerra Fría, la inestabilidad institucional del gobierno del presidente Arturo Umberto Illia, las misiones espaciales, la Guerra de Vietman, etc.

En términos generales, el balance del libro es muy bueno, especialmente porque acá se reúnen muchas "perlitas" que el público en general sólo conocía de oído; entre ellas, la tira publicada tras la Revolución Argentina (el derrocamiento de Illia), la cargada que Quino se hace a sí mismo como consecuencia de la tira donde cometió el error de aritmética, y los chistes de encabezado donde los personajes fueron despidiéndose de los lectores que desde 1973 los extrañan y añoran, y más ahora que su autor ya no forma parte de este mundo.

Nadie niega que este universo de personajes seguirá vigente gracias a su nueva morada editorial, pero me atrevo a decirlo: De la Flor supo darle el toque autóctono a este personaje y a la obra general de su creador, y la obra de Quino se asocia a su histórica casa editorial como parte de la cultura popular argentina; sin dudas no será lo mismo verlos desde "otra vereda", pero siempre es mucho peor ver que un personaje o la obra en general de un autor se desvanecen en el olvido a medida que las nuevas generaciones de lectores van creciendo sin leerlo por no tener ningún soporte físico o digital. El tiempo dirá si Penguin Random House logrará el mismo éxito y legado... o si al menos logrará su propio legado cultural al respecto.

Larga vida a Mafalda.

martes, 1 de julio de 2025

Mafalda: el fin de una era



Sin dudas es una de las noticias editoriales más importantes del año, aunque a los argentinos no nos cause mucha gracia: a partir de hoy, Ediciones de la Flor ya no será la casa editorial de la obra de Quino, incluyendo a Mafalda.

Para el público en general fue un baldazo de agua fría, pero en el ámbito editorial se veía venir. Tras la muerte del dibujante mendocino ocurrida en 2020, y de su principal heredera en 2023, sus cinco actuales herederos decidieron cortar el histórico lazo que unía la obra conjunta de Quino con la que fue su editorial de confianza durante 55 años. Las razones que dieron a conocer se basan en la necesidad de que haya una editorial fuerte para publicar la obra en todo el mundo, algo que Ediciones de la Flor (según ellos) ya no es capaz de hacer actualmente. Desde ahora será Penguin Random House la editorial encargada de mantener vigente y con nuevas ediciones el legado artístico de uno de los dibujantes argentinos más exitosos, algo que ya venía haciendo desde hace años en Europa, junto con los títulos de otros autores argentinos.

Si bien la decisión fue tomada desde hace un año, recién ahora se dio a conocer al público, con un breve pero sentido comunicado en las redes sociales de la veterana editorial (ver arriba). No es la primera partida que tienen que lamentar, ya que autores como Fontanarrosa, Caloi y Liniers también cayeron en gracia de otras editoriales, pero hoy se marca un punto de inflexión para De la Flor. De todos sus autores, Quino era el más icónico y (por lejos) el más exitoso. La ausencia de sus títulos será un golpe muy duro para ellos, y no es exagerado decir que les será dificil sobreponerse a ello.


Imagen de portada de la página de Facebook de Ediciones de la Flor, actualizada tras la partida de Mafalda.


Obviamente sale la observación de que hay otros autores muy buenos que aún forman parte del catálogo de De la Flor, y con una obvia excepción (por supuesto que en nombre del buen gusto no la voy a mencionar) es correcto afirmar eso, pero dependerá en gran parte que nosotros sigamos bancando el lanzamiento de sus nuevos títulos para garantizar la supervivencia de la editorial. Por eso es válido razonar que estamos ante el fin de una era, y que a partir de hoy el panorama editorial argentino luce más sombrío que nunca.